DIRECTIVA

Presidente: Nicolás Herrera

Vicepresidente: Elbio Strauch

Vocal: Marcelo Guadalupe

Vocal: Horacio Hughes

NUESTROS COMIENZOS

La Fundación Impulso surge de la idea y desafío de un grupo de amigos (Marcelo Guadalupe, Elbio Strauch, Ernesto Talvi, Pablo da Silveira, Nicolás Herrera y luego Horacio Hughes) que a título personal deciden tratar de desarrollar un instituto de enseñanza de ciclo básico (1° a 3° de liceo que ya se extendió a 6° año e incluso a un Bachillerato Vespertino incluyendo una opción Tecnológica de Informática), de tiempo completo, laico, gratuito y de gestión privada en una zona de contexto crítico para procurar contribuir a eliminar la brecha de aprendizaje.

Ubicado en la Cuenca Casavalle, en la calle San Martin casi Aparicio Saravia, el liceo fue construido en siete meses con el apoyo de empresas privadas que apostaron y aportaron recursos en 2011, 2012 y 2013 y abrió sus puertas en 2013. A fines de 2017 la primera generación habrá culminado 5° de bachillerato y muchos ya habrán ingresado al mercado laboral.

De una población potencial de aproximadamente 1100/1200 alumnos de 6° año escolar por año, se preinscriben en el entorno de 400 chicos. Los 100 cupos para alumnos (50 varones y 50 niñas) se sortean frente a escribano público. Estos 100 alumnos ingresan por sorteo, no hay prueba previa alguna. Solamente los hermanos de los alumnos ingresan sin sorteo si se cumplen determinadas condiciones. 

El equipo docente es capacitado permanentemente desarrollándose técnicas modernas de enseñanza, probadas en otros países y con apoyo de instituciones reconocidas (APTUS Chile, Relay de EEUU y la red The 1World Network of Schools).

Vemos en nuestros alumnos un gran compromiso, entusiasmo e ilusión que se ratifican con creces en su crecimiento personal, alcanzando un gran clima de estudio, trabajo y compañerismo.

 


nuestros valores

Impulsar significa estimular; promover una acción. Es también la fuerza que lleva un cuerpo en movimiento o en crecimiento. De eso se trata nuestro modelo educativo. Es posible eliminar la brecha de aprendizaje que hay entre nuestros alumnos y los alumnos de los mejores liceos del país, públicos y privados.

En lo individual, promovemos la búsqueda de la felicidad, la realización personal, y la formación del carácter/de la personalidad.  Cada uno de nosotros debe procurar ser, en la vida, productivo, útil a los demás, no sólo a su entorno familiar, sino más allá en la sociedad.  Estamos seguros que en la búsqueda de la felicidad individual, única para cada persona, totalmente individual, el sentirnos útiles, valiosos, reconocidos por nuestros esfuerzos, talentos y virtudes, es un objetivo fundamental.

Sin una buena educación el camino de la realización personal se hace mucho más difícil. Pero esa educación no es suficiente. Se debe además educar la personalidad, el carácter como el conjunto de características y habilidades que hacen posible desarrollar el máximo potencial de la persona.  Ellas son por ejemplo: el auto control, la fortaleza para superar obstáculos, el optimismo, el ser agradecido, la curiosidad, y la honestidad, entre otros.

Incluye el programa de valores una fuerte apuesta a la construcción del proyecto de vida personal y desarrollar el liderazgo como conducción de la propia vida.

Nosotros decimos que nuestro liceo es un liceo sin excusas para no aprender.  Como confiamos en nuestros alumnos, sabemos que si se esfuerzan pueden lograr lo que se propongan. Sentimos que no existen ni existirán excusas para no lograr los objetivos.

·         Sin excusas para los propios alumnos: deben esforzarse, aspirar a ser mejores, a la excelencia, sea cual sea su pasado y presente.

·         Sin excusas para los padres o responsables: deben apoyarlos todo el tiempo en esta oportunidad y camino que emprenden y apoyar al liceo si confían en él como lo han demostrado al encargar a su equipo docente el desarrollo de sus hijos tan queridos.

·         Sin excusas para el equipo docente y psico/social: tienen un solo objetivo principal: el aprendizaje integral (conocimiento, comprensión y valores) de nuestros alumnos. Es dentro del aula donde principalmente se juega el destino de los alumnos. Es responsabilidad del equipo que allí aprendan y aprendan con altas exigencias y estándares de excelencia.

·         No hay excusas para no aprender. Nadie tendrá excusas.

Tratar de ser lo mejor que podamos ser en cualquier cosa que hagamos es una filosofía de vida. La pasión por las cosas bien hechas, disfrutar de lo que yo puedo lograr, de mi crecimiento personal con mi esfuerzo, es el motor que cada persona tiene, independientemente de su historia o su situación.  En nuestro liceo, apelamos a ese espíritu de regocijo por las cosas bien hechas. Vamos a exigir, a exigirnos, todos. Y luego, disfrutar los logros.